El estruendo de las patas del kodo de guerra es atronador. La enorme criatura avanza pesadamente por el bosque, aplastando a aquellos que se interponen en su camino, mientras los muchachos corren detrás enarbolando las hachas y lanzando sus gritos de guerra para asustar a los enemigos.
Muchas bestias de guerra han sido traídas desde Ogrimmar para luchar contra los elfos del bosque y uno sólo de estos monstruos acorazados es capaz de decantar el resultado de una batalla si es manejado por un experto domador o, mejor aún, por un Señor de las Bestias.
Sus bramidos resuenan entre los árboles como advertencia de que la muerte espera a cualquiera que trate de detener su avance. Es la voz primitiva de la Horda, el grito de guerra de Ogrimmar y el terror de nuestros enemigos.
Andanzas, aventuras y desventuras por las tierras de Azeroth. Fanfiction de Warcraft.
Nuevos objetivos (Diario de Tholaya)
He empezado a colaborar con la Liga de Expedicionarios de Forjaz. Ellos necesitaban eruditos que les ayudasen a encontrar artefactos antiguos en sus excavaciones y yo necesitaba una oportunidad para desarrollar mis habilidades, así que acepté el trabajito. Esta es una excelente oportunidad para practicar mis habilidades y convertirme en una maga de primera, que es el gran primer objetivo que me he marcado.
Marcha por el bosque (Diario de Zareba)
Tan sólo el crujido de la hojarasca bajo nuestras botas rompe el silencio del bosque. Cerca de mí, una mariposa bate perezosamente las alas mientras se acerca a inspeccionarnos, atraída seguramente por el olor de los explosivos del mago de batalla que va delante.
Caminamos en silencio, recordando las instrucciones de nuestro comandante en la torre élfica. Debemos abrir una brecha en el campamento fortificado de los ogros, situado al norte. Una vez derribadas las enormes puertas, un ataque relámpago sobre los guardianes debería ser suficiente distracción para permitir el paso de las fuerzas de la Alianza desde el Bastión Plumaluna en el Este. Cumplido el objetivo principal de la misión nos reagruparemos en las colinas cercanas y, si todo sale bien, después de eso quizá nos ganemos el derecho a volver a casa, al menos por un tiempo.
Caminamos en silencio, recordando las instrucciones de nuestro comandante en la torre élfica. Debemos abrir una brecha en el campamento fortificado de los ogros, situado al norte. Una vez derribadas las enormes puertas, un ataque relámpago sobre los guardianes debería ser suficiente distracción para permitir el paso de las fuerzas de la Alianza desde el Bastión Plumaluna en el Este. Cumplido el objetivo principal de la misión nos reagruparemos en las colinas cercanas y, si todo sale bien, después de eso quizá nos ganemos el derecho a volver a casa, al menos por un tiempo.
Momentos únicos (Diario de Zareba)
Destinados en una de las torres de los elfos en Feralas, esperamos la recepción de órdenes por parte del Mando Aliado. Nuestros anfitriones, normalmente reservados para con los extraños, nos han proporcionado cobijo, luz y calor, lo cual es todo un detalle en estas noches frías.
A la plateada luz de una fuente mágica, las Espadas comparten sus momentos y sus vidas como no lo harían con otras personas. Dharek el elfo escucha en silencio, Lucylda piensa en Lasselanta con ojos soñadores, mientras Angeliss y Shazira comparten la misma manta y se agarran de la mano. El Comandante está fuera, observando el aire nocturno y charlando con los centinelas de la torre, quizá ultimando detalles de la próxima operación, quién sabe...
Son momentos muy especiales para las Espadas, pues esta camaradería, surgida de modo espontáneo en los momentos de sosiego, será lo único que sostenga sus espíritus en las difíciles horas que les esperan, cuando en medio de la batalla sus vidas pendan de un hilo y en sus oídos resuenen los bárbaros cánticos de sus enemigos. Será en esos momentos cuando el valor haga acopio de sus últimas fuerzas y hunda sus raíces en instantes como este para resurgir con bravura y entereza, retomando el primitivo camino de la supervivencia del mas fuerte.
No sé qué me deparará el mañana, pero el hoy es hermoso.
A la plateada luz de una fuente mágica, las Espadas comparten sus momentos y sus vidas como no lo harían con otras personas. Dharek el elfo escucha en silencio, Lucylda piensa en Lasselanta con ojos soñadores, mientras Angeliss y Shazira comparten la misma manta y se agarran de la mano. El Comandante está fuera, observando el aire nocturno y charlando con los centinelas de la torre, quizá ultimando detalles de la próxima operación, quién sabe...
Son momentos muy especiales para las Espadas, pues esta camaradería, surgida de modo espontáneo en los momentos de sosiego, será lo único que sostenga sus espíritus en las difíciles horas que les esperan, cuando en medio de la batalla sus vidas pendan de un hilo y en sus oídos resuenen los bárbaros cánticos de sus enemigos. Será en esos momentos cuando el valor haga acopio de sus últimas fuerzas y hunda sus raíces en instantes como este para resurgir con bravura y entereza, retomando el primitivo camino de la supervivencia del mas fuerte.
No sé qué me deparará el mañana, pero el hoy es hermoso.
Bloqueo (La saga de Grumnkko)
Vigilar la frontera es un aburrimiento. Diariamente, los elfos del bosque lanzan furtivos ataques contra la empalizada y son rechazados por la guarnición, para luego ser perseguidos por los guerreros de vanguardia hasta donde pueden llegar sin ser blanco de los arqueros. Y así todos los días...
No hay mucho más que hacer aquí. Desde que los montaraces vinimos a este lugar no hemos hecho más que esperar y esperar a que se abra una brecha en el territorio de nuestros enemigos para poder avanzar. La infiltración ha sido imposible hasta ahora, pues nada escapa a los agudos ojos élficos ocultos en la penumbra de sus árboles.
Vaya, empieza otro asalto...
No hay mucho más que hacer aquí. Desde que los montaraces vinimos a este lugar no hemos hecho más que esperar y esperar a que se abra una brecha en el territorio de nuestros enemigos para poder avanzar. La infiltración ha sido imposible hasta ahora, pues nada escapa a los agudos ojos élficos ocultos en la penumbra de sus árboles.
Vaya, empieza otro asalto...
Entregando un mensaje (Diario de Tholaya)
Villa Oscura es un lugar tétrico y triste, un pueblo rodeado de un bosque que nunca se ha podido librar de la sombra de la plaga de los muertos vivientes. La luz del sol, aun de día, no suele ser capaz de filtrarse entre sus brumas y , en los pocos momentos en los que logra hacerlo, revela un paisaje gris y sin alegría. Es como si la misma naturaleza se hubiese marchitado desde sus raíces más profundas.
Sus habitantes son serios y de pocas palabras, siempre atentos a lo que pueda acechar en las cercanas arboledas o en las sombras de la noche. Ni siquiera los gnomos de aquí muestran esa viveza que nos caracteriza. Me imagino que vivir en un lugar como este hace que adoptes una actitud precavida y vigilante, tan cerca como están del Paso de la Muerte.
Mejor entrego este pergamino en el Concejo y me marcho. Este no es lugar para mí.
Sus habitantes son serios y de pocas palabras, siempre atentos a lo que pueda acechar en las cercanas arboledas o en las sombras de la noche. Ni siquiera los gnomos de aquí muestran esa viveza que nos caracteriza. Me imagino que vivir en un lugar como este hace que adoptes una actitud precavida y vigilante, tan cerca como están del Paso de la Muerte.
Mejor entrego este pergamino en el Concejo y me marcho. Este no es lugar para mí.
Misión en Feralas (Diario de Zareba)
Feralas, uno de los bosques más tupidos de Azeroth, es nuestro destino. El sol apenas se filtra por entre los gigantescos troncos de los árboles y la luz adquiere aquí una tonalidad verdosa casi irreal. Es una auténtica jungla, diferente de la Vega de Tuercespina, pero en muchos sentidos muy similar.
En esta jungla no hay trols, pero abundan las tribus de brutales ogros salvajes a lo largo de todo el territorio y las fuerzas de la Horda tienen aquí algunas de sus bases más ocultas. Elfos y Taurens se enfrentan en estos bosques primigenios desde hace generaciones por el control de la región, mientras que los druidas de ambas razas deciden abandonarse a la naturaleza en sus umbrías cañadas.
Es un sitio muy hermoso, pero no termina de gustarme demasiado. Ojos ocultos e inhumanos parecen observarnos desde la floresta, estudiándolos y calibrando el nivel de nuestra amenaza en silencio.
En esta jungla no hay trols, pero abundan las tribus de brutales ogros salvajes a lo largo de todo el territorio y las fuerzas de la Horda tienen aquí algunas de sus bases más ocultas. Elfos y Taurens se enfrentan en estos bosques primigenios desde hace generaciones por el control de la región, mientras que los druidas de ambas razas deciden abandonarse a la naturaleza en sus umbrías cañadas.
Es un sitio muy hermoso, pero no termina de gustarme demasiado. Ojos ocultos e inhumanos parecen observarnos desde la floresta, estudiándolos y calibrando el nivel de nuestra amenaza en silencio.
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