- Ciudad de Ventormenta -
He subido un nuevo peldaño en la interminable escalera del conocimiento arcano. Han sido meses de duro estudio y aprendizaje en la Torre de los Magos de Ventormenta, en los cuales la únicas tareas han sido memorizar y aprender complicados sortilegios y leer infinidad de tomos de su bien nutrida biblioteca.
Ahora, debo partir para poner en práctica todo lo aprendido entre estas paredes que casi han sido mi segundo hogar. Cuando esté preparada, no antes, he de volver aquí para superar mis pruebas.
De momento, tengo un encargo que hacer como parte de mis primeras tareas, consistente en llevar unos documentos hasta Villa Oscura y dejarlos allí a buen recaudo. Nunca he estado en esa villa humana, pero lo que he leído acerca de ella me está empezando a llenar de curiosidad e mpaciencia.
Andanzas, aventuras y desventuras por las tierras de Azeroth. Fanfiction de Warcraft.
Vida en el cuartel (Diario de Zareba)
Querido Morgrimm:
La formación física suele venir de la mano de la teniente Shazira, a las afueras de la ciudad normalmente, y consiste en diversos entrenamientos de habilidades de combate sazonadas con lecciones de táctica. Poco a poco voy puliendo mi estilo de combate, mas todavía me falta mucha práctica para tan siquiera acercarme a la destreza de algunos de las Espadas más veteranas.
En cuanto a la formación académica, aquí me desenvuelvo un poco mejor que algunos de mis compañeros menos cultivados, pero tampoco mucho más. Las clases, impartidas en la Fortaleza, corren a cargo de los eruditos locales, una especie de cónclave de magos que tiene su sede en Theramore bajo la dirección y tutela de la elfa Ailil. Consisten principalmente en conocimientos de historia y geografía de los reinos de Azeroth, especialmente de los ocupados por los enemigos de la Alianza. Estoy tomando anotaciones en el viejo cuaderno de piel de carnero que me enviaste, pues creo que me serán de utilidad más adelante cuando seamos destinados lejos de aquí.
"Prepárate para la guerra en tiempos de paz", dice un antiguo proverbio.
Las Espadas siguen en los acuartelamientos de Theramore un estricto sistema de formación, tanto militar como académicamente, pues las destrezas aprendidas en este tiempo les serán imprescindibles para la supervivencia en los tiempos que hayan de venir más adelante.
La formación física suele venir de la mano de la teniente Shazira, a las afueras de la ciudad normalmente, y consiste en diversos entrenamientos de habilidades de combate sazonadas con lecciones de táctica. Poco a poco voy puliendo mi estilo de combate, mas todavía me falta mucha práctica para tan siquiera acercarme a la destreza de algunos de las Espadas más veteranas. En cuanto a la formación académica, aquí me desenvuelvo un poco mejor que algunos de mis compañeros menos cultivados, pero tampoco mucho más. Las clases, impartidas en la Fortaleza, corren a cargo de los eruditos locales, una especie de cónclave de magos que tiene su sede en Theramore bajo la dirección y tutela de la elfa Ailil. Consisten principalmente en conocimientos de historia y geografía de los reinos de Azeroth, especialmente de los ocupados por los enemigos de la Alianza. Estoy tomando anotaciones en el viejo cuaderno de piel de carnero que me enviaste, pues creo que me serán de utilidad más adelante cuando seamos destinados lejos de aquí.
En cuanto a eso, de momento no hay noticias al respecto, pero es probable que en breve seamos movilizados a un nuevo destino, quizá mas hacia el interior de Kalimdor. Si es así, espero poder contar con mensajeros para escribirte desde allí.
Cuidate mucho,
Zareba Báldrek
Rituales (Diario de Gnaamesh)
Sangre para los poderes oscuros. La sangre es la vida, la sangre da vida. Giro el cuchillo tres veces sobre su mango, primero a la izquierda y luego a la derecha, tal y como Kumesh el Maldito indicó en sus escritos. Remuevo la cera caliente, mezclada con el ungüento de Khoff y realizo los gestos adecuados, primero hacia el gélido Norte, luego el Este regado por el océano, al Oeste, mirando a los Argénteos y por último al lejano Sur, hogar de odiados enemigos. Recito la salmodia, lenta y monótona, absorbiendo la esencia de los viejos huesos enterrados, mientras oleadas de poder vivifican mi carne, la rejuvenecen y fortalecen con cada nueva letanía. Siento su magia en mi cuerpo, en oleadas, cálidas, pulsantes.
Y una vez más, ya está. El rito concluye y el silencio se adueña del bosque. Me siento bien. Me siento vivo, una vez más.
Y una vez más, ya está. El rito concluye y el silencio se adueña del bosque. Me siento bien. Me siento vivo, una vez más.
Avance enemigo (La Saga de Grumnkko)
- Alto de los Cazadores -
Los cazadores y tramperos de todo Durotar traen las mismas noticias. Todos han visto las señales inequívocas del enemigo avanzando sobre nuestros territorios desde las fronteras norte y sur. El Campamento Taurajo, que tantas veces me acogió entre sus cabañas, fue asaltado y quemado por las fuerzas de la Alianza hace un mes y todos sus habitantes pasados a cuchillo, hembras y niños incluidos. Sus navíos arriban sin cesar a nuestras costas, trayendo un cargamento de muerte, mientras el humo de los incendios se lleva sus palabras y tratados mentirosos.
Aquí se está montando un grupo de exploradores voluntarios, formado principalmente por cazadores y montaraces, con la intención de hostigar a los elfos en la frontera con Vallefresno, al norte de los Baldíos.
Nos presentaremos allí y nos uniremos a las fuerzas destacadas en el límite del bosque. Me prometí a mí mismo que nunca más volvería a poner los pies en aquella siniestra floresta, mas es una promesa que voy a tener que romper, pues la hora de la guerra ha sonado de nuevo para los orcos.
Los cazadores y tramperos de todo Durotar traen las mismas noticias. Todos han visto las señales inequívocas del enemigo avanzando sobre nuestros territorios desde las fronteras norte y sur. El Campamento Taurajo, que tantas veces me acogió entre sus cabañas, fue asaltado y quemado por las fuerzas de la Alianza hace un mes y todos sus habitantes pasados a cuchillo, hembras y niños incluidos. Sus navíos arriban sin cesar a nuestras costas, trayendo un cargamento de muerte, mientras el humo de los incendios se lleva sus palabras y tratados mentirosos.
Aquí se está montando un grupo de exploradores voluntarios, formado principalmente por cazadores y montaraces, con la intención de hostigar a los elfos en la frontera con Vallefresno, al norte de los Baldíos.
Nos presentaremos allí y nos uniremos a las fuerzas destacadas en el límite del bosque. Me prometí a mí mismo que nunca más volvería a poner los pies en aquella siniestra floresta, mas es una promesa que voy a tener que romper, pues la hora de la guerra ha sonado de nuevo para los orcos.
Celebraciones Lunares (Diario de Morgrimm)
Querida Zareba,
Los druidas han llegado a Forjaz como cada inicio de ciclo, para celebrar los Festejos Lunares. Toda la ciudad está engalanada en honor a los antiguos ritos y el olor de la pólvora de los fuegos de artificio llena las vastas cavernas de la ciudad subterránea. En estos tiempos tan turbulentos para el reino enano, es curioso cómo todavía hay quien sigue las antiguas costumbres, ajeno a las inquietudes de estos nuevos tiempos que nos ha tocado vivir.
Espero que estés bien, allá lejos en Theramore. Aún me acuerdo de cómo te daban miedo los cohetes de los Cenarion cuando eras una mocosa allá en el Distrito Enano de Ventormenta. Pensar en ello me hace reir.
Cuídate mucho y demuéstrales de qué material están hechos los Báldrek.
Morgrimm Báldrek
Los druidas han llegado a Forjaz como cada inicio de ciclo, para celebrar los Festejos Lunares. Toda la ciudad está engalanada en honor a los antiguos ritos y el olor de la pólvora de los fuegos de artificio llena las vastas cavernas de la ciudad subterránea. En estos tiempos tan turbulentos para el reino enano, es curioso cómo todavía hay quien sigue las antiguas costumbres, ajeno a las inquietudes de estos nuevos tiempos que nos ha tocado vivir.
Espero que estés bien, allá lejos en Theramore. Aún me acuerdo de cómo te daban miedo los cohetes de los Cenarion cuando eras una mocosa allá en el Distrito Enano de Ventormenta. Pensar en ello me hace reir.
Cuídate mucho y demuéstrales de qué material están hechos los Báldrek.
Morgrimm Báldrek
Tholaya visita Gnomeregan
Me interné en las profundidades de Gnomeregan, pese a las advertencias de los oficiales de seguridad, para intentar apreciar los progresos que se habían hecho, mas poco pude ver de nuestro viejo hogar. Con el folleto de normas de seguridad en la mano, impreso por nuestro eficacísimo servicio de seguridad laboral, me adentré por entre los pasadizos controlados por el ejército. Por lo que pude observar, algunas de las máquinas habían vuelto a ser puestas en funcionamiento, entre ellas los recicladores de aire.
Más adelante, me topé con los primeros combates entre nuestros muchachos y los degenerados habitantes de las ruinas, nuestros pobres hermanos gnómicos horriblemente mutados por la contaminación de lo que una vez fuera su hogar. Aunque tratan de capturarlos vivos para su reinserción, los rebeldes a veces luchan como verdaderos engendros, causando muchas bajas y dificultando las labores de limpieza.
A la vuelta de un recodo fui sorprendida por un grupo de estos rebeldes y sus mecánicas creaciones. Intenté detenerlos, mas descubrí que mi magia no me serviría de mucho, así que corrí pasillo abajo, mientras oía sus chirriantes voces tras de mí. ¡ Fue pura suerte que me encontrase con una patrulla por las cercanías y pudieran ponerme a salvo !
De esta experiencia he aprendido dos cosas muy importantes : la primera es que hay que dejar esta labor a los expertos. La segunda, que debo perfeccionar mis artes arcanas si quiero sobrevivir en este nuevo mundo que el Cataclismo nos ha dejado en herencia.
Más adelante, me topé con los primeros combates entre nuestros muchachos y los degenerados habitantes de las ruinas, nuestros pobres hermanos gnómicos horriblemente mutados por la contaminación de lo que una vez fuera su hogar. Aunque tratan de capturarlos vivos para su reinserción, los rebeldes a veces luchan como verdaderos engendros, causando muchas bajas y dificultando las labores de limpieza.
A la vuelta de un recodo fui sorprendida por un grupo de estos rebeldes y sus mecánicas creaciones. Intenté detenerlos, mas descubrí que mi magia no me serviría de mucho, así que corrí pasillo abajo, mientras oía sus chirriantes voces tras de mí. ¡ Fue pura suerte que me encontrase con una patrulla por las cercanías y pudieran ponerme a salvo !
De esta experiencia he aprendido dos cosas muy importantes : la primera es que hay que dejar esta labor a los expertos. La segunda, que debo perfeccionar mis artes arcanas si quiero sobrevivir en este nuevo mundo que el Cataclismo nos ha dejado en herencia.
La grieta (La saga de Grumnkko)
Una enorme fractura, similar a una brutal herida, parte la tierra de Kalimdor en dos. La llanura queda así dividida por un río de magma en dos partes separadas, inalcanzables. Donde antes había sendas, ahora hay un precipicio y las manadas de animales migratorios ya no pueden continuar sus movimientos hacia el sur. Ignoro cómo afectará eso al mercado de las pieles, pero habrá que adaptarse.
Tampoco hay comunicación con los Baldíos del Sur, especialmente por la ruta que lleva a los poblados Tauren, aunque desde los terremotos no ha habido muchos intercambios comerciales con Cima del Trueno. Los pocos encuentros con estas criaturas han resultado ser frustrantes, pues parecen haberse vuelto reservados y taciturnos. Corren malos tiempos, de eso no hay duda.
Tampoco hay comunicación con los Baldíos del Sur, especialmente por la ruta que lleva a los poblados Tauren, aunque desde los terremotos no ha habido muchos intercambios comerciales con Cima del Trueno. Los pocos encuentros con estas criaturas han resultado ser frustrantes, pues parecen haberse vuelto reservados y taciturnos. Corren malos tiempos, de eso no hay duda.
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