DESPEDIDA

Querido lector/a:

Todo en este mundo tiene un principio y un final, y este es el final de las historias de Memorias de Azeroth. Ha sido un camino de varios meses, en los que he ido escribiendo los relatos en forma de diario de diversos personajes en el mundo de Azeroth.

Pero ha llegado la hora de emprender nuevos rumbos lejos del juego. Tengo obligaciones que atender y muchos otros proyectos a los que dedicar algo más de tiempo, entre ellos un par de sitios web que mantener.
Me alegro de haber contado contigo para formar parte de Memorias de Azeroth y, quién sabe, quizá volvamos a encontrarnos en los espacios virtuales más adelante.

Un saludo,

El Cronista